martes, 9 de junio de 2009

Las LuisVenturas de Horacio Manfredi, Dtve. Priv. Dl. Conch. dT. Vie., Ex Copiloto de Ayrton Senna e Inventor del Sanguchato de Mortadelio

NOTA: No existe ninguna clase de animosidad política que anime a este relato, las personas reales son usadas sólo con el fin de divertir, entretener y lograr que alguien busque sus nombres en Google y termine por error acá. Somos patéticos. El Capitan Anarquía.

A muchos de ustedes, lectores, no les es ajeno mi pasado de Detective Privado, profesión que realizaba casi a modo de changa para mantener mi costoso tren de vida consistente en alimentarme sólo de comida que proviniera de la heladera de terceros, lo que me llevaba a desembolsar grandes cantidades mensuales en abogados, fianzas y tratamiento contra las quemaduras oculares de gas pimienta que me eran dispensadas por propietarios vigilantes. Es por esto que no me sorprendí cuando, hace unas semanas, alguien me llamó a la oficina a la cual hacía años que no concurría, al teléfono que hacía años no levantaba. Así empezó todo.

“Horacio Manfredi, detective privado. ¿Qué desea?” respondí, usando mi viejo alias laboral, que inventé a fin de mantenerme en buenos términos con la ley, que no tenía nada en contra de ningún Horacio Manfredi.
“Sr. Manfredi, qué grata sorpresa. Hemos estado llamándolo mucho últimamente, y lo único que recibíamos eran respuestas diciéndonos que ahí no había ningún detective privado, que era la oficina de un contador. Por suerte somos hombres persistentes y supimos al instante que se trataba de una cortina de humo.”
“Claro, por supuesto. Una cortina de humo. Vayamos al grano. ¿Qué es lo que quiere?”
“Necesitamos de sus servicios.”
“Desde ya, por lo que dijo, infiero que habla en plural porque representa a alguna organización. ¿De parte de quién llama? ¿El Gobierno? ¿El Partido Justicialista? ¿El Club de Cactus? ¿El Pentágono? ¿La Sociedad de Lesbianas? ¿El Grupo H.A.L.C.Ó.N?”
“No. Hablo en plural porque estoy con un amigo acá. Se llama Ricardo. Decí hola, Ricardo”
“Hola”
“Hola, Ricardo. Por que no me dice lo que necesita de mi... no sé su nombre. ¿Señor…?”
“En efecto. Necesito que vigile a un hombre que, según tenemos entendido, está implicado en un robo espectacular.”
“Un tesoro nacional ha sido robado en Argentina. El botín ha sido identificado como el Bastón Presidencial de Frondizi. Un sospechoso de sexo masculino fue visto en la escena del crimen.”
“Creí que no había habido testigos.”
“No los hubo.”
“Ah. Entiendo.” dije. Supe que estaba pisando terreno resbaladizo. Después de resbalar y caer recordé que había dejado la canilla abierta. Fui a cerrar y reanudé la conversación.
“Bueno. ¿Qué quieren que haga?”
“Sospechamos de un hombre en particular, que se estará reuniendo con otros hombres pasado mañana en un lugar público. Creemos que tiene el bastón y lo va a cambiar por dinero. Necesitamos que lo siga, averigüe sobre él, y recupere el bastón. ¡Si cae en malas manos, y sus poderes son utilizados para el mal, la oscuridad y el maleficio caerán sobre toda la Tierra Media, Frodo!”
“Me parece que se está yendo al carajo”
“Puede ser. Apagá la tele, Ricardo. ¿Esta interesado o no?”
Cavilé largamente.
“Por supuesto, no lo dudaría ni por un segundo”
“Ok. Los detalles llegarán a su casa mañana, por correo. Volveremos a hablar. Puede llamarme Berni.” dijo Berni.
“Muy bien” respondí yo.
“No hable con nadie de esto”, ordenó Berni.
“Por supuesto” dije yo.
“¡¿Otra vez se metió en mi oficina?!” gritó el Contador.
“¿Qué son esos gritos?” preguntó Berni.
“Nada. Me voy” dije yo, y colgué.
“¡Mire lo que le hizo a mi cerradura nueva, bestia! ¡Váyase o llamo a la policía! ¡¿Qué carajo hace con esa mayonesa?!” vociferó el Contador.

Yo cerré la puerta de la heladera y corrí. Creo que por el camino, de tantas cosas que había metido bajo mis brazos y dentro de mis pantalones, se me cayó un táper con vitel toneé. Esa noche, frente al microondas, lo extrañé mucho. Lloré amargamente.

Yo en una de mis misiones de infiltración en una reunión de accionistas de Vienissima. Tiempos dorados.

DÍA 2

Desperté y lo primero que vi fue un sobre deslizándose por el espacio entre la puerta y el suelo. Abrí el sobre de papel madera que tenía escrito “Sr. Manfredi” con excitación y adentro encontré una nota y una foto. La nota decía:

“Le informamos que se procederá a hacer el embargo de bienes como reembolso por la venta de una papa a un cliente inocente en Mercado Libre que creyó que se trataba de una Pokebola Altiplanesca. La resistencia es inútil. Besitos, la Junta Directiva.”

La foto era de mi gatito con una navaja en el cuello. Después de que se llevaron mi puerta, mis muebles, mi casa y removieran el terreno con una máquina muy potente, el cartero me trajo una carta que traía la información sobre el sujeto.

NOMBRE: Ricardo Pastrami Jr.
EDAD: 47 años.
OCUPACIÓN: Pastor de la Iglesia Genital Del Reino de Dios. Vendedor de Humo titulado por la Universidad Argentina de Sanata, Chamuyo y Venta de Humo.
Creemos que posee, ya sea por haberlo robado o como resultado de un encargo, el Bastón Presidencial de Frondizi. Como prueba poseemos –esta parte esta tachada, como si alguien hubiera presionado la lapicera muy fuerte rayando hasta romper todo-.
ASPECTO FÍSICO: Es uno medio pelado, medio alto pero no tanto, medio cara de persona común.
OTROS DETALLES: Le gustan las caminatas en el parque, ver el ocaso en la playa y cagar sobre los parabrisas de los Twingos, subido a un árbol y haciendo ruidos de paloma. Autodeclarado fanático acérrimo de Chacarita, su amor por este equipo es tan grande que se impone sobre su total desconocimiento del significado de la palabra “acérrimo”. Calza alpargatas, vota por los peronistas y es capaz de matar por la mariscada. Su debilidad principal: comprar pelotudeces de todo por dos pesos, como portarretratos inútiles o los perritos que mueven la cabeza para poner en el auto, de los que tiene una colección vasta.
QUESO PREFERIDO: Adler triangulito.

Terminé de leer el reporte e intenté guardármelo en mi bolsillo, pero luego descubrí que se habían llevado mis pantalones. Lloré amargamente.

DÍA 3

Este era el gran día. Ya que me había pasado el resto del día 2 buscando un lugar donde quedarme, una camisa que ponerme y un poncho con que taparme, estaba listo de nuevo para la acción.

Rumbeé a la mañana a la casa de mi objetivo.Me tomé el 552, que me dejaba. Me lo tomé al revés y no me di cuenta hasta que estuve en el puerto. “Jamaica no problem” me dije a mi mismo, y cubrí a pie la distancia restante. En mi camino me sonrieron innumerables Franciscos de Narváez: con cierta alarma noté que los carteles ganaban terreno pasando de paredes y letreros a pisos, árboles, las nucas de la gente, etc. (juraría haber visto uno en una boca de tormenta, pero quizá era solo el reflejo del agua de uno que se yerguía enfrente, pegado en un perro callejero). Y pensé “Que loco, pensar que hace alguno

VOTAME o VIOLO a tu VIEJA

Llegue al Templo(o Parroquia, Santuario, Ermita, Iglesia, Julio, Enrique) Genital del Reino de Dios: era un edifico alto, imponente, del cual salían personas con las almas llenas y los bolsillos vacíos. En el interior un Pastor estaba oficiando una misa, ceremonia, oficio o culto de alguna clase: lo que yo pude apreciar era que no se trataba de mi objetivo y que tenía un acento extraño.

“Es ese acento… ¿ruso?” le pregunté a un feligrés que escuchaba extasiado
“Si. El padre Iurchev viene de las tierras del hielo y las tormentas, del sol de medianoche donde...”
“Si, si, pero, ¿no provenían estos tipos del Brasil?”
“Según lo que escuche, ahora que subió el real y bajó la cabeza de venado (moneda oficial de algunos países de Europa del Este) es más rentable traerlos desde allá y enseñarles los oficios”
“Wow. Usted sabe mucho. ¿Qué hace acá?”
Me miró con extrañeza.
“Y… vengo a pagar el diezmo, como todo buen creyente, porque es re importante pagar el diezmo, si no, Diosito nos va a diezmar a todos nosotros, y yo no quiero que Diosito se enoje conmigo, yo quiero ser feliz y que se me cure el callo, por eso vengo a pedirle a Diosito, y recorro el Camino de la Sal, me lavo la barba con el Jabón Facial de La Providencia y compro la versión remasterizada de “Los 100 Mejores Salmos De La Iglesia Genital” con los bonus track que incluyen los jams y las versiones extendidas de los temas con 50 minutos más de solo de Monje Vociferador” me dijo de un tirón y me miró como a un maratonista con parálisis general progresiva.

Consideré prudente alejarme y me acerqué más al púlpito donde el padre Iurchev vociferaba sobre la importancia de la fe y hablaba con un hombre que, según dijo, había perdido su pierna en Malvinas (“Malvinas y Chacabuco”, recuerdo haber pensado) y la había recuperado gracias a la oración y a la Iglesia Genital.

Me acerqué a un creyente que engullía un sanguche de milanesa con afán.
“¿El Pastor Pastrami, sabe donde está?”
Giró la cabeza como si fuese un regador en una calesita.
“Está en su Oficina” dijo y abrió grande la boca, vocalizando cada letra y cubriéndome de trocitos de lechuga y carne medio masticar.
“Debo infiltrarme allí” me dije y después me di cuenta que estaba hablando en voz alta porque el tipo me miro y
“¿Adonde?” me dijo.
Veloz cual un Google con cagadera le repliqué:
“En el Reino de Diosito, donde más”
Me miró satisfecho y siguió oyendo y mascando su chegusán con placer.

De repente le oí decir al pastor que ahora cantarían una salmonella o algo. Me dije “Esta es la mía”.
“Perdone” me dijo un feligrés con una hojita de canciones en la mano, y me la dejo sobre le banco de nuevo. Tengo que dejar de hablar en voz alta, me está perjudicando.

En fin, mientras todos entonaban un cántico, yo me acerqué a un lustroso y brillante jovencito de blanca camisa, un cebollita de pastor, que vestía la blanca camisa y pantalones grises que los caracterizan. No dudé un segundo que ese joven podrá proveerme del disfraz que precisaba para infiltrarme, pero no sería fácil. Debía jugar mis cartas bien, con el mayor de los cuidados, fríamente, como Sub-Zero viajando en moto a toda velocidad por una ruta patagónica, como el profesional que soy. Me acerqué a él como por descuido y le dije:
“Amigo, tenés roto” y le señalé su inmaculada camisa.
“¿Dónde?”
“Aguante Racin” le respondí y le propiné con puñetazo devastador en la cabeza. El joven cayó redondo al suelo y lo arrastré al baño. Nadie me vio, todos cantaban en una ronda, alzaban las manos, gritaban "Ae! Ae! SHAKALAKA U! U!" y creo que estaban quemando algo.

Algunos minutos después (después de intercambiar ropajes con el joven y, aprovechando su inconciencia, ponerle los huevos en la cabeza y sacarme una foto con el celular en esa postura para postearla en la Internet) salí del baño trajeado y me dirigí con decisión hacia la Oficina del pastor Pastrami.

Cuando entré me recibió el pastor vociferando. Estaba solo.
“Pibe, hace 40 minutos que le pedí un quesito al pendejo ese que estaba vestido como vos y no me lo trajo. Decile que se apure o traémelo vos, la puta madre” grito.
Salí de la Iglesia, me cruzé al kiosco y compre un quesito Adler. Los huevos Kinder estaban como 4 mangos. Ya no se puede vivir en este país, lo que necesitamos es un GOLPE de timón y la única persona que puede darlo es
EL VANDALISMO DE LA CAMPAÑA SUCIA TAPÓ NUESTROS CARTELES. AHORA, MIRA A MIS OJOS Y OBEDECE: AMAS A FRANCISCO DE NARVÁEZ. LO AMAS. LO VOTARÁS. LO SEGUIRÁS. SI SE VUELVE CANTANTE, COMPRARÁS TODOS SUS CDS. SI TE DESPIDE, LE AGRADECERÁS. SI MATA A TODA TU FAMILIA Y TE DEJA A LO ÚLTIMO PARA QUE VES COMO SUFREN, LE BESARÁS LOS ZAPATOS Y LE PASARÁS BETÚN, HUMANO INSIGNsin mucho más que hacer ahí, volví a la Iglesia Genital.

Cuando entré a la oficina, el pastor estaba recibiendo a unos tipos que portaban un maletín. Le entregué el quesito, atento a cada movimiento. Ese maletín debía contener el Bastón.
“Gracias pibe”, me dijo, “Ahora volá de acá”.
Ahora sí. Esta era la mía. Si salía por esa puerta, no iba a volver a tener una oportunidad en mi puta vida. “Es ahora o nunca, tengo que agarrar ese maletín” me dije.
“¿Que carajo decís? A ÉL” gritó el pastor.

Por suerte para mí, sonaba de fondo un tema de Rodrigo pero con la letra adaptada (“Despertó una mañana y se sintió tan rara/ y el pastor de barrio le dijo “Estás endemoniada”) y todo el mundo sabe que la bailanta me potencia y saca lo mejor de mí. Los tipos eran dos, y grandotes. Estaban en rotunda superioridad física, me tenían rodeado y si me pegaban un golpe me dejaban .rar. Pero me tenía confianza ciega, mis habilidades de combate son únicas. Uno de los grandotes se me vino ciego, con el puño preparado.

Y ahí pelé la 38.

Esta no la tenías, buacho.

Se quedaron todos muy quietitos.

“Bueno, basta de circo y venga el maletín o voy a hacer que los puedan arrastrar con un imán” dije. Ya era tarde para la sutilidad. Uno me acerco el maletín, sin intentar nada raro. Yo no lo debo haber interpretado así porque le di un golpe con la pistola cunado se acerco y creo que rompì algo porque colapsó al suelo gritando “Mi PUTO CRÁNEO”.

Parecía un buen momento para retirarme y me acerqué a la puerta. Pero fui lento y el Pastor agarró un vasito que había en su escritorio, y me lo tiró en la cara.
“Es el REFRIGERANTE DE CRISTO, INFIEL”
Trastabillé y se me cayó en revólver, que se disparó al caer. Ahí fue cuando se dieron cuenta que era de cebita. Corrí, mientras muy de cerca me seguían un matón y el pastor. Me mandé por pasillos desconocidos tratando de perder a mis perseguidores, ví que matón gordo se quedaba sin aire y patinaba con un papelito de Quesito Adler, y de pronto me metí en una habitación oscura. Creo que alguien gritó “No”.

Prendí la luz, y me di cuenta que la habitación era más grande de lo que yo creía. Digamos, un 25*8. Estaba llena de góndolas, y sobre ellas… perritos. De esos que pones en el auto y mueven la cabeza. MILES DE ELLOS, UNO TRAS OTRO. ME MIRABAN, todos, y movían sus cabezas (no sé como, no había viento ni movimiento). Me habían rodeado. Había entrado al Santuario del pastor Pastrami. Me mandé por entre las góndolas buscando una salida, pero no había. Se abrió la puerta, y quede confrontado con el Pastor.

“Hijo”, empezó a decir “supongo que sabés lo que hay en esa maleta. No te puedo dejar ir con eso. Me costó mucho. La comunidad necesita ese Bastón. Con él he de guiar la procesión que lleva a todos nuestros feligreses desde Chichilo hasta el puente de la avenida Carballo sobre el arroyito, a pie.”
Saco algo de su camisa: era un machete. Tenía escritos los principales ríos del mundo y las ciudades que habia en sus orillas. Lo hizo un bollo, lo tiro al suelo y sacó una tremenda faca. Yo estaba más jugado que Quilmes de visitante. Desarmado, abrí el maletín y saqué el Bastón. Ahora sostenía el bastón de Frondizi en mi mano, e iba a hacer con él lo que Frondizi deseaba poder hacer: golpear a un religioso.
”Chuperipitame la peripitonga”, le repliqué. Me gustaría haberle dicho algo más dramático.

Nos trabamos en combate. Por un momento ninguno se acercó, nos medimos mutuamente en silencio. Planeé fríamente donde golpearlo, observando cada movimiento, cada mirada, pensando cuál era su flanco más débil. El hacía lo mismo.

De improvisto, vino hacia mí, con una estocada imparable. Fue muy rápido. Era como tratar de enfrentarse al jefe final del Doom con la pistolita chota. Me despedí de la vida, puteando al Huevo Sánchez.

En eso se abrió la puerta y entro un cana al cual era más fácil saltarlo que darle la vuelta.
“¡¿Que pasa acá?!”
“ES ESTE HOMBRE, TRATANDO DE ATACAR A UN POBRE DESVALIDO” dije, echando todo el peso de mi cuerpo sobre el bastón.
El cana sacó su revolver y abatió al Pastor con una velocidad inesperada de los 180 kilogramos de pizza gorreada embutidos en un uniforme que hacían a su persona. El pastor se arrastró, herido en las piernas. Creo que trató de decirle al policía que yo estaba portando el Bastón Presidencial de Frondizi, pero le propiné un presto bastonazo en la sien con efeto que lo dejó boludo. El policía actuó comprensivamente hacia esto (“Claro, lo comprendo, usted estaba enojado con su agresor”) y tras arreglar una “pequeña colaboración para el destacamento” me dejo ir tranquilo.

Caminé por las calles como el dueño del mundo, con el Bastón de Frondizi en la mano. Nunca la sonrisa de los Franciscos de Narváez fue tan brillante, nunca el viajé en el 541 tan grato, nunca el son tropical del reggaetón que escuchaban dos negros al fondo del Bondi me hizo sentir tan baby te quiero uouo. Miré el bastón de Frodizi: contando el que le había dado al pastor, este objeto ya tenía dos golpes en su historia. Lloré amargamente, pero de felicidad.

DÍA 4

Ya era hora de entregar la mercancía. Arreglé el encuentro con Berni y a la tardecita me tomé el 43. Al revés.

DÍA 5

Si te cuento la noche anterior tiramos para varias páginas más, así que la dejamos ahí. Basta decir que a las 12 del mediodía llegue al depto de Berni, con la ropa hecha jirones, una calcomanía de Sábado Bus en la frente, ferné en la camisa y una perforación calibre chico en la punta de un zapato, pero aún tenía el bastón. Toqué el timbre.
“Pase” me respondió un portero eléctrico.
“Hombre, tome un calmante” le respondí a aquél portero que se movía casi convulsivamente, y pasé.

Entre en un living. La voz de Berni, que había oído a través del teléfono, me recibió.
“Manfredi, un gusto. Me alegro de verlo en persona, y con el bastón.”
Lo miré. Pero no vi ningún Berni, ni tampoco un Monet, ni siquiera un Renoir: no. Lo que veía era al mismísimo Francisco de Narváez, en puta persona, sonriendo de una manera que hacía que la sonrisa de los carteles parezca sincera.
“¿Está sorprendido? Pues lamento que no podía darle datos reales por teléfono. Me lo pinchan constantemente, ya me tienen las pelotas infladas con eso.”
No podía articular una frase.
“Hombre, gracias por conseguir el bastón. Su recompensa será abundante. Usted sabe, yo, yo estoy lleno de guita”
Para probarlo, se sacudió un poco y cayeron billetes de cien dólares como si fuera un árbol en pleno otoño de la devaluación. Se enrolló un cigarro con un bono del Tesoro, me sacó el bastón de las manos y dijo:
“Ánimo campeón, tranquilo, que mis hombres lo están esperando para darle su recompensa. Se la ha ganado. Adiós, y no lo olvide: sólo un hombre seguro puede darnos seguridad.”
Francisco se arrancó el traje revelando un uniforme de kevlar, miró hacía arriba con una expresión beatífica, y al son de una música celestial (que, descubriría depssçués, provenía de un grabador) se elevó, voló atravesando el techo y salió de mi vida: en el cielo brillaba la Coloradoseñal. De las sombras salieron dos gorilas que me golpearon y me tiraron a la calle.

El Colorado me había cagado. Pensé en dar todo el asunto a conocer, pero luego consideré que el relato de que Francisco de Narváez me había encargado robar el bastón de Frondizi de un pastor brasileño coleccionista de perritos de todo por dos pesos, para luego quitármelo y salir volando por el cielo, no me daría credibilidad como testigo de los hechos. Me vengue de la única forma que pude: me infiltré en el depto, asalté la heladera y salí discretamente. Lamentablemente, la mayonesa de ave estuvo expuesta al sol durante el viaje de regreso en el 43, y a la noche me encontré que era incomible. Lloré, lloré amargamente.

sábado, 2 de mayo de 2009

Led Cotton 5 - El 5º Cotton de la Trilogía Aumentada Perdida

01:51 de la madrugada. Una mesa redonda. Madera. Vieja, muy vieja. Cuatro sillas. Yo ocupo una, por supuesto. Las otras tres... vacas. Las vacas están sentadas en las sillas. Todas me miran a mi. Tratan de penetrar en mi psique, tratan de obtener algun dato relevante para el momento; quién sabe dónde han estado, quién sabe si no pueden leer mis pensamientos.

Una mueve sus labios emitiendo un sonido pastoso. La miro. Pero era una trampa. Sé que la otra vaca ha movido algo también, pero no he llegado a verlo. Y era crucial. Ahora quizá todo esté perdido. O haya estado perdido desde el comienzo. No tenía nada que perder, así que les seguí la corriente.

-Envido-canté.

Las vacas se concentraron en sus cartas. Tuve un momento de relajación mental, y aproveché a sonreir. Parecía que habían pasado años desde la última vez que lo había hecho.

Pronto, dos de las vacas se negaron. Pero la tercera me mantuvo la mirada. ¿Había pisado en falso?

-Real envido- contestó moviendo exageradamente la boca. Sus ojos idiotas sólo quitaban capas de mi ser para revelar mi miedo más profundo.

Ya era la 01:56. El tiempo vuela cuando jugás al Truco con vacas extraterrestres. Para alguien, seguro, mi situación era cómica. Pero para mi, no lo era. Sentí que el corazón corría.

No tenía nada que perder, así que me arriesgué, en una lucha de voluntades.

-Falta envido-repliqué, desviando toda mi energía a evitar que mi voz temblara.

La vaca miró sus cartas. Una de las vacas que había negado el envido la miró. ¿Se estarían comunicando con su lenguaje psíquico? ¿O estaban prediciendo el futuro? ¿O Watchmen me había tocado la cabeza? No, no. Era posible que se leyeran las mentes.

La vaca cerró los ojos y masticó un trozo de hierba que su lengua encontrara escondida en sus encías.

-Quiero-dijo.

Sentí que me iba. No podía soportar mucho tiempo más; el resultado de esa jugada iba a definir el partido, y posiblemente mi estado vital minutos después. Tragué saliva, pero volvió hacia arriba. Ya no respondía de mis músculos.

-29-dije, con un dejo de temor en la voz. Podían ser esas mis últimas palabras, de eso estaba seguro.

En algún lugar se oyó un chasquido. ¿Había sido una puerta abriéndose? ¿El martillo de un arma?

La vaca miraba sus cartas, sin emitir palabra. Tenía el ceño vacuno fruncido; miraba las cartas como si le estuvieran cuestionando sobre el apoyo de la Corona Española en la conquista de América, o acerda de dónde podía conseguir un buen Ungüento a esas horas de la noche.

Temí, más que nunca, por mi vida. Conocía esa estrategia. La vaca había ganado, y sólo alargaba mi agonía. Pronto me demostraría que tenía más que yo; daría el partido por cerrado y me perforaría la cabeza con un golpe de ubre que Dios unicamente sabe si no mutaron en pequeñas máquinas de asesinato... y todo en menos de lo que mi cerebro podía susurrarme "Ay Dios".

Antes que siguiera lamentándome, la vaca golpeó las cartas de su mano contra la mesa.

-Loco, ¡no se puede jugar así! Andate a cagar.

Acto seguido, se levantó y se fue por una puerta que tenía cerca.

-Perdonala, está así desde que la dejó el Robert.

-Sí, no tengo drama, pero... ¿cuánto tenía?

La vaca se aproximó a las cartas y se fijó. No reaccioné, podría haberle dado un golpe de karate mortal en el peceto, pero no reaccioné a tiempo, la PUTA MADRE.

-26.

-Qué burro.

-¿Jugamos otro?

-No, no, tengo que ir al baño. ¿Donde está?

-Al fondo a la derecha.

-Como siempre-murmuré.

Una vez en el baño, destrocé la cerradora de la puerta con un palo que convenientemente estaba colgando de la pared bajo un cartel que rezaba "Use para trabar la puerta en caso que necesite meditar". De alguna manera, que hubiera mutilado la cerradura iba a protegerme. Confiaba en eso.

Me senté en el inodoro y me puse a pensar. Tenía que encontrar la salida, pronto. Me iban a matar ahí dentro.

Entonces fue cuando me dije "no, imbécil, la gente eligió que gobernaras con PUÑO DE HIERRO"

-CIERTO, LA PUTA MADRE

Salí del baño corriendo, agitando los brazos y meciéndolos y bailando Ska al tiempo que gritaba "chkt chkt chkt". Se nota que alguna vaca se asustó y me dió con algo en la cabeza, porque caí frito sobre el suelo.

Me desperté en una conveniente silla con convenientes ataduras y rodeado de convenientes vacas. Un par masticaban. La mayoria me miraban.

-Sabemos lo que eligió la gente. Eligió el puño de Hierro. No te podés negar, boludo.

-Ok. No me voy a negar. Explíquenme cómo tengo que gobernar con el puño de hierro.

-Bueno, primero que nada, necesita ponerse este bigote falso.

Me pasó un mostacho. Me lo puse.

-Ahora tiene que leer éste libro. Lo debe conocer por el nombre.

-¿"El príncipe"?

-"Recetas" de la monja esa.

-Ah.

Y así pasaron las horas. Terminé con varios libros que leer, un bigote, una peluca colorinche, ropa colorida, un gorro alegre y divertido. Me lavaron el cerebro: Me di cuenta que los cds truchos eran malos, que la política Neoliberal cuadraba en Sudamérica y que El Ritmo Que Te Hace Bailar es delicioso.

No sé si pasaron meses o años, el tiempo, como dije, no pasaba. Me enseñaron de su cultura. Las vacas no eran malas. En realidad, un grupo llamado "Los Peroncitos" eran los encargados de la dominación intergaláctica. Tenian un grupo de sindicatos que entre otras cosas, subía la inflación, hacía llover y ponía presidentes dudosos en Sudamérica. Me hicieron un cuestionario, para conocer mi pasado y hacer toda una historia de fondo.

-¿Nombre?

-Piotre.

-¿Apellido?

-Fernet Branca.

-Usted miente.

-Sí, pero porque tengo sueñito.

-¿Sería capaz de matar?

-Sí.

-¿Qué ve en esta imágen?

Era una foto de un océano.

-Veo un océano.

-¿Qué dice aquí?

-Me mostró una nota.

-"No sé".

-No me extraña, todos los humanos son unos soplaquenas.

Las vacas se miraron entre ellas entre carcajadas. Yo me limité a bajar la cabeza. Era la 42º vez que caía en esa trampa.

Después de tener una historia de mi, se la inculcaron a la población mediante sondas anales. Yo miraba todo esto desde una pequeña jaula. En otra jaula vecina estaba Clinton, y en otra, Obama.

-¿Cuánto hace que estas acá, Clinton?

-Hace muchou-dijo Clinton, sonriente.

-No sabía que eras un Deadhead.

-Nou, muchos no lo sabían. U. Me gustaba tirarmei en el pastou a fumar hierba y ver como todou volaba-me dijo entre sonrisitas.

-¿Y vos, Obama?

-Yes, we can!

-Si, pero... ¿hace cuanto?

-Yes, we can!

-Clinton, me quiero escapar de acá, pero la gente eligió otra cosa... ¿Crées que debo seguir su elección?

-You nou sé, no me hables de democracia. Estaba todo el dia cojiendou a la Lewinsky.

-¿Y vos, Obama? ¿Creés que debo traicionar a la gente?

"Yes, we can!"

Y en el rostro de la oveja asesina, me vi reflejado. Yo había sido como ella. Y tenía que actuar rápido. Qué bien se te ve...

-¡Sí! ¡Me voy a cagar en lo que dice la gente! ¡Voy a hacer lo que se me canta!

Me decidí a esperar a las vacas en mi jaula con jacuzzi. Cuando se presentaron, les pedí que me llevaran ante su líder. Hice todo esto en una fecha estratégica... el 4 de agosto del 2014.

Cuando estuve frente al Gran Vacuno Porcino, que era una bestia bastante elegante para ser una degeneración de una mente nefasta, comencé.

-¿Sabe qué estuve pensando? Estuve pensando acerca de eso de dominar con el puño de hierro...

La vaca asintió, mientras se frotaba los dedos.

-¿Sabe qué día es hoy?

-27 de octubre.

-Eh... si, por eso. Le... venía a decir que ya estoy listo para gobernar con puño de hierro.

-¿Y los documentos?

-Acá los tiene.

Le extendí un fajo de papeles que había enrollado cuidadosamente con pegamento. El pegamento tenía un cable que disimuladamente se enrollaba en la mitad de mi torso hacia el control remoto que tenía en mi mano derecha.

-Acá falta el cero doce-exclamó la vaca.-Ningún dictador puede comenzar su gobierno sanguinario SIN EL CERO DOCE.

-Te voy a dar un cero doce-le dije, mientras presionaba el control remoto.

Entonces, todo fue una nube de colores extraterrestres. Pasaban a través de mi cabeza, se fundían con el cosmos, los infinitos tonos de esos colores habían inspirado al creador a ejecutar su pieza maestra--

-¿Qué es eso?

-Confetti-contestó una vaca que hacía guardia junto a la Gran Madre Vaca.

-La puta, no me sale una bien hoy... No quería llegar a esto, pero... ¿viste mi foto?

-¿Qué foto?-preguntó la vaca, confiada, con esos ojos de idiota.

-...

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a) "La de tu culo y mi choto" (Opción para los valerosos: Sólo Dios sabe qué le espera a Piotre despues de insultar a la Madre Vaca. Viene con un par de Sandalias de regalo para caminar las arenosas arenas del Desierto de Gobi en el exilio eterno)

b) "Esta foto, es de mi cuando era chiquito. Estoy en bolas, ¿no es tierno?" (Opción Gómez Torres. Ante una metida de pata, y una reincidencia, una escapatoria apelando al lado sensible de una criatura milenaria que es conocida por su despiadada obsesion con el asesinato. Viene con un paquete a medio comer de Merengadas.)

c) "...creo que me cagué." (Opción para el oportunista, tómela, YA, y gánese unos segundos para pensar en cómo va a escapar de esa situación de mierda. Viene con nada de regalo, y un nada de moñito. Linda cubierta de nada recubre la nada en medio.)

d) "Esta foto. ¿No la ve? ¿Está ciega? ¡La Vaca Madre, ciega! ¡Debemos matarla!" (Opción Oportunista Remixada. Agregados 20 segundos de solo de Caja China. Le regalamos más .)


Queremos dar las gracias especiales a la fundación Padre Frechero que nos dió los baldes de Ácido que consumimos esta semana luego de que nuestro usual vendedor chocara contra un islote en Villa Devoto. Muchas gracias, Frechero.

jueves, 26 de febrero de 2009

La Odisea del Cotton, Capítulo 4: ¡Libertad y Negación!

VOS elegiste lo que vas a leer a continuación, así que hacete cargo.
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En el capítulo anterior, Teatraedrón confesó la realidad de la humanidad y sus consecuencias extraterrestre. Tetraedrón apunta a Piotre con un ’38, ¡y está cargado!

-¡Me niego a pertenecer a un grupo de estupefacientes cocoliches! – grité algo tembloroso, pero con seguridad.
-Entonces, tenés que morir.
-¡Me niego!
Arrojé mi botella rota hacia la cabeza de Tetraedrón, pero con increíbles reflejos, la esquivó. Pero por alguna razón se negaba a dispararme.
-¡Carajo! – gritó con ira - ¡El ’38 está cargado, le puse balas pero no se hace apretar!
Aproveché esa oportunidad para escapar y encontrar lo que sea para defenderme. Corrí y corrí entre todos los pasillos buscando piedras, lanzas, AK-47s, pero nada. Este supermercado de mierda no tiene todas las cosas que necesito. Si hubiese caminado 2 cuadras más, hubiese entrado al Disco, y la historia sería otra, probablemente con Teletubbies y payasos. Me volví estúpidamente hacia la puerta de salida, pero seguía cerrada, y recorrí pasos atrás para encontrarme nuevamente con los que alimentan mis pesadillas.
Se escuchaban los gritos de Tetraedrón, como si esto la pareciera una especie de juego. Su potente hipnosis me tenía como su esclavo:
-¡Marco!
-¡Polo! – grité como un idiota.
Y ahí estábamos, frente a frente. Yo estaba siendo amenazado por los cuchillos Tramontina de mi archinémesis.
-Hasta acá llegaste.
-¡Me niego! – negué.
Desesperadamente agarré lo primero que tenía a la mano. Los estupefacientes que rondaban en la atmósfera empezaron a hacer efecto en mí, pero no me detuvieron. Con todas mis fuerzas, lancé a los rastamanes hacia Tetraedrón, y mientras realmente volaban, lo hacían al grito de:
-¡CATUNGAAAAAAAAAAAAA!
Entonces entendí que las vacas eran una mera ilusión de mi mente putrefacta. Pero no me detuve allí. Agarré al resto de la banda, y los arrojé uno por uno. Todos volaban con el mismo grito malévolo, excepto uno, que gritó “ORUGAAAA”. Inmediatamente pensé que lo podía adoptar como compañero de viaje y aventuras, y así no encontrarme yo solo contra una flota de alienígenas, si es que las palabras de Tetraedrón eran ciertas.
Saqué a mi enemigo inconciente de esa montaña de adictos y lo revisé, a ver si tenía algo de utilidad. Sus bolsillos eran extrañamente profundos, y de allí saqué ciertos elementos sin importancia: pañuelos descartables, una pepita de oro, pañuelos de tela usados, las manos de Perón, un santo grial, un pastor brasilero llamado Pedro di Sosa y un dispositivo para destruir naves alienígenas, además de kilos y kilos de marihuana. Seguí palpando y encontré su documento, su teléfono celular y en su cuello, un collar con las llaves del Supermercado Cotton.
“Loteria” pensé. Entonces me hice con ellas, sus documentos, teléfono, pañuelitos descartables y Pedro. Despertamos a Clinton de su sueño (que así se llamaba el del grito extraño) y nos fuimos hacia la puerta.
-¡Me niego! – grité, y el eco recorrió todos los pasillos, despertando a Tetraedrón.
Me apuré a salir de ese claustro mercantil, y cerré con llave, dejando al resto adentro.
-Es hora de salvar el mundo – les dije a mis compañeros.
-La salvaciáun está en el poder de Deus. – respondió Pedro.
Su voz era hermosa, atrapante. Tenía la gracia de hadas bailando alrededor de una laguna. Sospeché sobre él, ¿por qué lo tendría guardado Tetraedrón? Pero eso no era de suma importancia en el momento.
Estaba amaneciendo. ¿Cuánto tiempo habré estado allí dentro? Sólo Tetraedrón lo sabía, pero ni en pedo iba a entrar y preguntarle. Ciertas experiencias de mi niñez me enseñaron que no les debía preguntar la hora a mis enemigos, debido a que mis testículos sufrieron severos correctivos.
Para cuando volví de mis recuerdos, habíamos recorrido diez (10) cuadras plateneses, de esas que son re largas maaaaal, y vimos muros repletos de grafittis y carteles que decían cosas como:
“Rinocerontes Copulando”, “Bichos Taladro”, “CATUNGA”, “Frutos en la Pepa Porn” y otros.
Pero en el centro, un llamativo anuncio que rezaba, y cito: “Basta de negociar con paganos. El Núcleo es más fuerte. Nos perteneces. We Own You.”
Al leer eso, el collar que le robé a Tetraedrón comenzó a brillar, y un platillo volador se impuso sobre nosotros en estas tierras desiertas de almas.
Corrí con mis compañeros. Noté que la ciudad estaba destrozada. Era más bien un paisaje apocalíptico.
Una luz verde fluorescente (el mismo color que el brillo del collar) nos detuvo, y en esa inmovilización, se desvanecieron todas las leyes de la física, de la matemática, rigiendo solamente las locas ideologías warchnitzianas.
Empezamos a sentir una fuerza antigravitatoria (probablemente debido a las partículas de oxígeno) que nos atraía hacia la nave. Cerré los ojos y escuché voces de tipo polilateral bilabiales cáusticas con ascendencia en plusvalía del banco Santander. Algo había leído sobre los sentidos, que cuando opacás uno, los otros se desarrollan.
-Abre los ojos - dijo una de las voces.
-¡Me niego! – negué en un grito.
-Abre los ojos – repitió
-¿Penélope Cruz? – seguí negando.
- Dale Tetraedrón, no seas pelotudo.
En el momento, abrí los ojos y vi que el sueño se hizo realidad. Me encontraba rodeado de vacas. Vacas con colmillos en vez de molares. Vacas caníbales.
-Os felicito por vuestro trabajo, Tetraedrón. Este espécimen – dijo sosteniendo a Clinton – es una prueba fehaciente de que vuestro trabajo ha sido realizado con éxito.
-Éste, sin embargo, es perfecto para seguir distrayendo a la humanidad – dijo otra vaca sosteniendo a Pedro.
Sentí pezuñas detrás de mí.
-Habéis logrado bien lo propuesto. El cargo político de grupo dictatorial de lo que queda de la Tierra será de tu grupo. – dijo otra vaca.
-Yo…
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Hemos llegado al fin del capítulo 4, chicos.

“IEIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII”

Ahora ustedes, y sólo ustedes elegirán el próximo acto de Piotre:
a) Quiero que Piotre sea honesto y les cuenta la verdad a las vacas, arriesgándose a cosas horribles.
b) Quiero que Piotre se avive y se haga pasar por Tetraedrón. Él y sólo él tiene los documentos, y la capacidad de dominar el mundo con puño de hierro.
c) Quiero que Piotre se niegue e idee una escapatoria que deje conforme a las vacas.
d) Quiero que sus ideales sean para bien: que se haga pasar por Tetraedrón y expulsar a las vacas.

sábado, 7 de febrero de 2009

EL COTONN 3

(NOTA DEL CAPITÁN ANARQUÍA: Tuve que republicar este update del maestro Petardo Maracaná porque hubo un problema con la publicación original, quedó atrás y pasó desapercibido. De nada.)

Gente ya sabemos de que se trata... hay una historia, se vota como en un "elige tu propia aventura democratico", y... la paja escribir. Para entender algo leer los capítulos anteriores. En el capítulo anterior la pluma del autor llevo a Piotre y a Tetraedrón por su propio "viaje"... y esto dice así. Cumbia, nena.

Me encontraba ahora frente a aquel grupo. Mi vista estaba nublada como dia soleado anunciado por Pedro Mazza. No sabía qué decirles... Sentía que no era mi decisión ¿Me presentaba y les contaba lo sucedido? ¿Los saludaba como si nada? Algo me decia que no podia decidir tal cosa por mí mismo, pero asi tuve que hacerlo debido a la falta de electores.

OYENTE DE RADIO NDI:- ¿Lo va a empezar no democráticamente, Billy?
BILLY:- Nadie dijo nada. . . lo unico que se escucho fue la cortina del radioteatro.

Mi vista se fue acostumbrando lentamente a la penumbra. Comprendí pronto que había humo, mucho humo, y no estaba tan nublada mi vista. Vi rastas y gente amontonada en torno a un fuego. No era fuego. Era luz eléctrica a modo de imitación de un fogón. Comence a reconocer los acordes de... algo, pero era confuso. Los mire con ojos desorbitados.

-¿Qué hay de nuevo, viejo?
-Hola man, estamos todos aca, o sea, sumate.

De pronto sentí que yo SABÍA tocar lo que sonaba. Re, Fa sostenido menor, La. Mis ortodoxas clases de lenguaje musical me habian inculcado la forma de reconocerlo. ¿Que era? Qué qué qué qué qué. Algo explotó dentro de mí.

¡¡Posity vibreiiyon!! ¡El humo no era de un fogón!

Y lo sufrí. Entonces en qué quedamos, tiramos para arriba o nos achacamos.

-Sumate man, estamos todos aca, o sea, el JAH te quiere.
-Vení a fumar buena molly.
-Pará- grité-. Acá hay algo que no me cierra.
-(8)Porque tienes una vida pese lo que pese(8)
-
¿Por qué estan acá fumando? ¿Qué relación guardan con Tetraedrón?
-¿El raro?- preguntó uno.
-Nos consigue new places para hacer cariocas- dijo otro. Mañana a la mañana nos vamos a una bodega cerca del Obelisco.
-Y, si. Tiene mas onda asi, pega más. Buena Ganjah, en lugares raros pega mas.

El giro horrible en mi forma de pensar ahi adentro me hizo decir una pelotudez:

-Eso explica por qué hablabas como si hubieses estado encerrado durante años cuando yo tuve acceso al Cotton hoy mismo, Tetraedrón.
-Ehm... sí.. podría ser.

Pero me había torturado, y había hablado de vacas asesinas. ¿Qué había pasado y qué no?

-¿Cuánto hace que están aca? - pregunté a los rastas para desentrañar el misterio de Tetraedrón- ¿y cuánto hace que este hombre está con ustedes?
-De la época que era el puntero-dijo uno-. Nos vendia de la colombiana.
-Pero... ¿Hace mucho?-insistí.
-Sí... Calculá que me la hizo probar. Tengo 19 asi que hacen 10 años.

Era el colmo. Ahora me restaba saber para qué los queria a esos porreros, y si todo lo que recordaba sobre vacas caníbales había sucedido.
Decidí que la forma mas conveniente de hacerlo era recorriendo los depósitos del Cotton en busca de un lugar que me recordara a la experiencia fumona, y me retiré sin decir palabras.

Tras la puerta el sonido se disipaba como una polvareda traída de nuevo al suelo por la gravedad de la siesta marciana. En el cielo naranja se dibujaban esas nubes ácidas cuyo contorno escondía los peligros de un universo cada vez más grande. El aire enrarecido ahora estaba caliente, demasiado para mi gusto y fue en aquel soñoliento momento cuando en el semicírculo de mi campo de visión apareció graciosamente un pájaro de fuego con un jinete que lo llevaba con maestría. Ambos me miraron como esperando que yo adivinase lo que venían a buscar. El fulgor insípido pero obligadamente perceptible de las alas que se me acercaban me convencía de algo que yo nunca había creído: que volvería a disfrutar de un momento, sólo un momento antes de desvanecerme, tan lentamente como el tranco de aquel monstruo que siempre escuchaba dentro de mis oídos durante las noches de mi infan.......

Perdón, es que me gusta Bradbury.

Al salir de aquel habitáculo, mi mente intentaba recuperarse del shock (no sé si emocional o absolutamente químico) y me senté en el piso. Empezaba a temer que la intoxicación me trajera delirios de paquidermos en color, que danzan al compás de una música que.. bueno, esto no era Dumbo, pero sí que me habia pegado el faso, y me tuve que alejar un poco para respirar un aire libre de alucinógenos.

Llegué a la sección Verdulería. Nada que se asemejara a mis recuerdos. Así me sucedió en el resto del supermercado , pero sin verduras. Vegetales. Mirá esa mierda. Morrison not dead.

Pero algo sucedio cuando recorría una sección especial. Algo que definió los sucesos posteriores. Algo cúlmine. Pasé por la sección de bebidas alcohólicas. Yo no buscaba a nadie. Y la vi. Tenía un cartelito que susurraba un precio astronómico. Era de buena calidad. La crema de menta Bols me miraba con ese excesivo precio que hoy no me limitaba. Destapé y bebí. Y me puse en pedo. La menta pasaba por mi garganta de forma tan hermosamente adecuada que hizo falta mucho tiempo para que produjera el efecto sobre mi conciencia. Sin embargo, lo logró.

Ahora me encontraba tirado con la boca hacia un costado porque si hubiera estado hacia arriba no existiría este update. Tetraedrón me encontró ahí tirado. Ya era de día. El hombre jugaba graciosamente con una cuchilla aún en su empaque original.

-Decí que estos drogones no están en condiciones de avivarse-dijo-. Que si no me cagás todo el plan.
-Yo tampoco estoy en condiciones-balbuceé-, así que si querés no me matas y me sumo al plan.

Nunca en mi puta vida había visto reir tanto a alguien. Me estremecí.
-Qué pasa, gato. E
-Nadie- dijo entre risas- se sumaría por cuenta propia.
-Ah, comprendo. Estás usando a estos tipos para analizar los efectos de la marihuana en el ser humano.
-No.
-¿Querés un grupo de esclavos que despues de laburar te cante una de Resistencia Suburbana?
-No.
-¿Los Cafres?
-Pegaste en el palo... Solamente que con NASA, Apocalipsis y extraterrestres.
-La puta. Cagame acuchillando- mentí.

Tetraedrón se abalanzó sobre mí y me corrí dejándolo caer. "No hay nada como el peligro pa' refrescar a un mamao" Rompí la botella vacía. Viste que es bastante cogotuda. Le rompí la parte gordita y me quedó la re arma blanca. La tengo ahi, al lado de la gomera para tirar criptonita.. Y sí me faltan contar varias cosas che.
Así que lo tire a la mierda y se vio amenazado el fantom.

-Contame.
-Pará.
-Querés sangrar.
-Bueno, te digo.
-Te escucho.
-Traete una sillita.
-No.
-Hace catorce años un tarado inventó una radio. Tenía un sistema de onda corta perfeccionado que captaba más que ondas de radio conocidas por nosotros. Un día captó un ruido muy horrible y lo grabó. Era húngaro el loco. Grabó lo que unos años después salio en Argentina con el título de Ay Andrea y se estremeció. El aparato tenía un receptor que por alguna razón captaba ondas que aún no habían sido emitidas. Antes de volver a tocarlo, se empecinó en desarrollar un sistema que pudiera permitirle elegir en qué año ubicar al receptor. Como lo haría cualquiera, el tipo fue al 2525. Nada. Por lo menos en un idioma conocido. Así que emezo a retroceder hasta dentro de un lustro, más o menos. Y escuchó la última transmisión de radio humana desde la Tierra.
Estaba en italiano, pero se tradujo a varios idiomas dentro de la logia que integro.
decía Humanidad, desde los albores de lo que alguien tuvo en llamar razon hasta hoy muchos han presenciado, pero nadie en su totalidad, la decadencia de una historia sola, dividida en imperios dominantes enemigos entre sí y los que no llegaban a formar parte de ningún bando. Desde hace incontables años hemos construido este ADIOS que se prolonga en nuestra voluntad pero no en la realidad, dejando tantos sueños inconclusos y tantos misterios. Es corta y humilde la despedida comparada con la duración del evento, pero no queda nada por aclarar. Chau. Y alguien agregó en español Los Redondos son mas grandes que Soda. Lo cua me lleva a una deduccion.
- Y.. un tano y un argento.. yo que se... unificación tardía del mundo?
- No. Se termina el mundo y nadie le gano a los redondos papá
- Bueno, no llores, seguí.
- Y bueno, ahondando en investigaciones el húngaro averiguó como venía la mano. La humanidad venía... viene cayéndose por su ropio peso, y una sociedad anónima extraterrestre nos quiere sacar del medio para hacer guita las cosas que les dejamos. No podemos pelear, asi que los dejamos entrar y morimos de hambre, con la condición de que la raza sobreviva. Ellos se llevan unos humanos pero la noticia no puede correr porque "nos mataríamos por sobrevivir". Entonces necesitamos técnicas poco sospechosas que sirvan para poner gente en donde sea cuando llegue el momento. Esto de los fumones no es la única técnica y este no es el único grupo. Ahora estás adentro. O muerto-dijo sacando un 38 con una sonrisa malévola-. Vos elegís

SIIç VOS ELEGIS PORQUE LA AVENTURA DEL COTTON LA ESCRIBÍS VOS.

A- Piotre se une
B- Piotre se enfrenta a Tetraedrón, como puede.

lunes, 2 de febrero de 2009

Francisco de Narváez Presenta: ¡Mejoras Para La Nueva Casa De Gran Hermano! Y- ¿Hey, Porque Dice Francisco de Narváez Ahí? ¡Ayuda, Alguien, SÁQUENMEL

PRÓLOGO

El otro día iba caminando cuando divisé un hombre chupando nafta del surtidor en una estación de servicio.
“Por Dios, hombre, esto no es común” le dije.
“No. Es diesel”.

UPDATE

Soy yo de nuevo, el Capitán Anarquía. El otro día me enteré que van a hacer otra edición de Gran Hermano en el 2009. Mi intención en este simple escrito es proponer algunas ideas para agregarlo cambio y emoción a “la casa más famosa del país”*.

Vamos directamente a lo que nos compete. Mis sugerencias para Gran Hermano:

Tensión en la Casa: Por día, un artefacto doméstico cualquiera (plancha, sartén, cepillo, pantuflas, tapa del inodoro, etc.) es conectado a 220 de manera tal que le da un golpe eléctrico al primero que lo agarre con una energía suficiente, aproximadamente, como para causarle daño cerebral permanente a una nutria no muy grande. Esto incrementará el cuidado de los Ocupantes y despertará una leve e interesante paranoia al tomar cualquier objeto.

Privacidad Restringida: El Confesionario deberá tener micrófonos externos de manera tal que todos los Ocupantes sepan de las nominaciones de todos los otros Ocupantes, lo que causará una sensación de permanente sospecha y incrementará los conflictos exponencialmente, llevando a peleas y miserias que sin duda serán una delicia para la audiencia.

El Justiciero: Sumado a las mejoras anteriores, una vez por semana se le dará, en secreto, un revólver a un jugador al azar, el cual podrá portar durante todo el día siguiente. Ese jugador podrá hacer fuego cuando quiera siempre y cuando la razón por la cual dispara esté contemplada en un contrato de uso creado antes de darle el revólver al jugador. Si las circunstancias del disparo no están contempladas en el contrato, se le arrancará la suma de un (un) dedo de la mano al portador del revólver en concepto de castigo. NOTA: Los términos del contrato para el uso del revólver no le son mostrados al jugador, y de hecho, no tienen la obligación de apegarse a la coherencia y cohesión, pudiendo “Y lari lari lari lé, oh oh oh” ser un contrato perfectamente válido.

El Susurro: Por las noches, micrófonos ubicados dentro de las almohadas de los Ocupantes han de susurrarles cosas que ayuden a la construcción del clima de paranoia y peligro que harán del nuevo Gran Hermano una experiencia diferente: “Marisa… soy yo, tu tío Claudio. ¿Te acordás, el que murió por meter la pija en en aquel enchufe? Vengo a advertirte sobre Nadia. Es peligrosa. Muy peligrosa. Y quiere sacarte del camino. Esta dispuesta a cualquier cosa. Sos vos o ella. No hay mucho tiempo para decidir. Ahora, con el almohadón, sería rápido y silencioso. El tiempo corre… tic, tac, tic, tac…” Cabe aclarar que estos susurros no deben limitarse a la almohada, sino que pueden ubicarse micrófonos en toda la casa para que las voces acosen constantemente a los Ocupantes, todo el día, todos los días. Todos. NOTA: Quien muera en los conflictos internos de la casa se considerará Nominado.

El Grito de Juan Carlos Munch: Por estos mismos micrófonos, en los momentos menos esperados, se proferirán gritos desgarradores, antinaturales y estridentes, algo así como “AAAAAAAAAAAAAAAAAaaaaaaaaaaaahhAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAaaaaahaHAAAAAAAAAaaaaaa” que harán sacudir a los jugadores de pánico. Quien sufra ataques epilépticos por causa de estos gritos quedará Nominado.

Paredes Que Chorrean Cuando Los Participantes Están Solos: Te dejo que deduzcas de qué va esa.

Prendas: Al fallar las pruebas que se les dan a los Ocupantes para ganarse el sustento semanal, además de la pérdida del dinero para comprar comida, se deben imponer prendas más graves para los jugadores más fracasados, tales como: tomar agua del inodoro durante una semana, apretarse muy fuerte un huevo cada vez que habla, meter la poronga en un enchufe, echarse sal en los ojos cada media hora, etc. Asimismo, las pruebas deben ser más rigurosas, contemplando siempre las debilidades e imposibilidades de los jugadores y explotándolas: ir de una punta de la casa hasta la otra soplando arrodillado un dado, hacer la coreografía de Thriller atados todos los miembros por el estómago y el cuello, silbar sin error antiguas canciones ceremoniales de Babilonia, etc. Por último y para aumentar la presión, la apuesta debe ser siempre total: el éxito en las pruebas permitirá duplicar el presupuesto semanal, y el precio del fracaso será la eliminación total del presupuesto. NOTA: Quien se niegue a participar en las pruebas o hacer las prendas, será atravesado con una Sombrilla Asesina por otro Ocupante. Y también quedará Nominado. El Ocupante que lo ensarte tendrá un bonus, o un castigo degenerado, según lo decidan los Hacedores de Reglas, que se rigen de acuerdo a un dado de 20 caras, los pronósticos del clima de Pedro Mazza y los vaivenes en las relaciones internacionales de Burkina Faso.

Para dar cierre a la experiencia Gran Hermano se puede optar por alguno de los siguientes escenarios.

El Domo: Sin comida (sea por el fracaso en las pruebas o porque los Hacedores de Reglas simplemente decidan no mandar más comestibles a la casa), reducidos a las condiciones más bajas, los jugadores comenzarán una lucha por la supervivencia del más apto que culminará en la matanza de unos para que otros se alimenten. En este escenario se les proveerá a los Ocupantes de cuchillos desafilados, piedras, facas, llaves inglesas, etc. Aquel que emerja sobreviviente de ese sangriento y pútrido circo de la bajeza humana, será recompensado con un destino que lo deje con la seguridad de que morir apuñalado y ser medio comido por otros ocupantes hubiera sido un destino mejor.

El Bastión de la Humanidad: Aprovechando la incomunicación e imposibilidad de escape, a través de un video muy cuidado que se exhibirá en el Televisor de la Casa, se podrá hacer creer a los Ocupantes en tragedias mundiales que erradican a la humanidad, tales como:

- Guerra nuclear
- Infección virósica moral
- Ataque zombi
- Invasión marciana
- Maradona presidente
- Ola de suicidios inexplicables (pero contagiosos, de alguna manera)
- Inundaciones devastadoras
- Lluvia de fuego
- Ráfaga de amor
- Tormenta de Facha
- Tormenta Tropical
- Que Tendrá El Petiso

Haciéndoles creer que son los únicos sobrevivientes y que si salen morirán (para darle más veracidad a esta afirmación, si alguno trata de escapar es menester asesinarlo al instante). Así podemos disfrutar día a día viendo como unos pocos infelices creen llevar la tarea de reconstruir a la Humanidad desde cero. En este escenario no habría”ni vencedores ni vencidos”**. O mejor, todos vencidos. Si en algún momento se dan cuenta de la farsa, es posible golpearlos muy fuerte con una pantufla en la sien y huir.

Chegusán: Por un complicado mecanismo, las paredes de la casa se cierran sobre los participantes. Sin embargo, hay un rincón de la casa que no es compactado; el que lo descubra podrá sobrevivir y será ganador (es poco probable, sin embargo, que logren entrar en el freezer). Como sea, el ganador se llevará un vale por un pancho y un vasito de Coca en Pancho Fredy, y como recuerdo podrá llevarse un llavero que contiene todo lo que una vez hubo en la Casa, pero compactado.

Pipol Chois Auords: Elegido por la gente. El personaje que más votos reciba ganará y se llevará como premio la libertad. Todos los participantes restantes serán llevados a Orlando, Florida, donde competirán en el programa “Leyendas del Tiempo Escondido”, sólo que en esta versión, en la Escalera de la Sabiduría, aquel que responda mal las preguntas de la Horrible Cabeza Parlante será achurado por pinches que salen del suelo.


Besitos ahí.

*: Por la misma razón por la cual Barreda es el “dentista más famoso del país”.
**: Palabras del general Juan Ignacio Calaverga Lonardi (1911 – 1970) proferidas después de haber ganado la "Guerra de Los Dos Minutos y No Te Va A Guistar", que concluyó con la retirada de los Ejércitos de la Banda Oriental de los territorios elfos de Tren’ Quelaunquen.

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